Situación socioeconómica y laboral de España correspondiente al año 2016

El Consejo Económico y Social (CES) ha publicado su ‘Memoria sobre la situación socioeconómica y laboral de España‘ para el año 2016, en la que aborda el estado de la protección de la salud y el sistema sanitario, ley de dependencia- servicios sociales, prestaciones sociales, la equidad en salud y en el acceso a los servicios sanitarios, y la calidad y sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS), así como su gasto y financiación.

 Se señala :

* Cierta mejoría de la situación social reflejo de la evolución del mercado de trabajo y del incipiente aumento de las rentas de las familias, aunque quedan demasiados hogares al margen de la recuperación.

*  La tasa de empleo creció 1,5 puntos, casi el doble que en la UE-28, pero aún no se ha recuperado todo el empleo perdido. Descenso del paro, pero también retroceso de la población activa.

* El elevado nivel de riesgo de pobreza y exclusión social sigue siendo un problema social de primer orden. La solución no puede provenir exclusivamente del sistema de protección social, requiere un planteamiento integral de todas las políticas públicas.

Se trata de un diagnóstico compartido por sindicatos, asociaciones empresariales y organizaciones de la sociedad civil, que forman el Consejo Económico y Social.

La Memoria mantiene su estructura en tres Capítulos:

* I analiza el panorama económico,

* II se refiere al mercado de trabajo, políticas de empleo y relaciones laborales,

* y el III se ocupa de la protección social y la calidad de vida.

El CES recoge en dicho documento la preocupación por la sostenibilidad del SNS, “acrecentada por la crisis económica”, así como los cambios normativos “emprendidos con ocasión de las exigencias de ajustes presupuestarios”, que, según afirma, “avivaron el debate sobre la gestión pública o privada, la participación de los usuarios en la financiación de algunas prestaciones y la propia universalidad del derecho” a la Sanidad.

Señala que el descenso de los recursos dedicados al SNS en los años de crisis “se ha manifestado en la pérdida de empleos y de equipamientos en el sector sanitario, en el aumento de las listas de espera y en la preocupación de los ciudadanos por un asunto crucial, como es el aseguramiento del cuidado de su salud en los años centrales de la crisis”.

Sin embargo, tras varios años de bajada de los recursos dedicados al sostenimiento del sistema público de salud, “en 2014 aumentó levemente el volumen del gasto, que, no obstante, se encuentra todavía lejos de lo registrado en los años previos a la crisis”. Por otra parte, destacan que la puesta en marcha del Plan Estratégico para el Abordaje de la Hepatitis C en el SNS “ha supuesto también un considerable esfuerzo para el sistema”.

Por otra parte, el documento recoge “algunos pasos importantes en orden a la eficiencia en la prestación de los servicios”, entre los que cita el desarrollo de la interoperabilidad del sistema. Asimismo, señala que “el 61 por ciento de la población con tarjeta sanitaria cuenta ya con historia clínica digital” y “la práctica totalidad” de los centros de salud tienen implantada la receta médica electrónica, al igual que las oficinas de Farmacia. En cambio, los hospitales y consultorios locales están “más lejos de la plena cobertura” de este sistema electrónico.

Además, el CES apunta a un incremento en la esperanza de vida, que “ha pasado de 81 a 83,2 años” en ocho años, y que “dibuja un claro escenario de envejecimiento para los próximos años, con implicaciones en el modo de abordar la atención a la salud”. En este sentido, señala que el perfil de morbilidad propio de las poblaciones envejecidas, con predominio de las patologías crónicas, apunta a la “necesidad de reforzar la Atención Primaria, y de coordinar tanto a ese nivel de atención con la especializada, como el conjunto de la atención a la salud con los servicios sociales”.

Finalmente, en lo relativo al Sistema de Atención a la Dependencia, el CES considera que “no ha dado lo esperado, pero ha supuesto un importante avance”. En este sentido, señala que dificultaron su despliegue “el insuficiente desarrollo de la estructura de servicios sociales previo a su implantación y la coincidencia de sus primeros años con la crisis”, y que, aunque en los dos últimos años el número de personas a las que presta atención alcanzó el 9 por ciento, España aún “ocupa uno de los últimos lugares de la Unión Europea -15 en gasto público para cuidados de larga duración”.

 

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